Este domingo 30 de marzo dimos el pistoletazo de salida a las actividades de celebración del 25º aniversario de Acció Solidària i Logística con una caminata popular por Montserrat. El encuentro reunió a una veintena de personas de todas las edades, que se reencontraron en el punto de salida con ganas de disfrutar de un día de naturaleza, deporte y reencuentros.
El itinerario, diseñado por nuestro voluntario inquieto y gran conocedor de las montañas de Montserrat, Joan Carles Mompel, comenzó en Can Maçana y nos llevó por una ruta circular a través de la impresionante zona de las Agulles y los Frares Encantats. A lo largo del recorrido, Joan Carles nos fue descubriendo detalles y curiosidades de la montaña, haciendo que la experiencia fuera aún más enriquecedora.
A mitad de camino, hicimos una parada para desayunar en el Refugio Agulles «Vicenç Barber», un momento perfecto para recuperar fuerzas y compartir impresiones. En total, la caminata duró unas cuatro horas, combinando tramos de exigencia moderada con momentos de descanso para admirar el paisaje. Al llegar al punto final, culminamos la jornada con un almuerzo de hermandad, compartiendo anécdotas y buenos momentos.
Fue una jornada completa y muy especial: un día radiante, un entorno espectacular y, sobre todo, una gran compañía. ¿Qué más se puede pedir?
Si no pudisteis venir, ¡no os preocupéis! Este solo ha sido el primero de los muchos eventos que tenemos preparados para celebrar nuestros 25 años. ¡Seguidnos en las redes sociales y en nuestros canales de comunicación para no perderos nada! La próxima cita será el 10 de mayo, con un concierto solidario en Barcelona en colaboración con la Coral Càrmina. ¡Reservad la fecha, os esperamos!
Ayer en el Congreso de los Diputados en Madrid se leyó el manifiesto «No nos resignamos al rearme y a la guerra en Europa», coincidiendo con la comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso en el pleno dedicado al gasto en defensa.
¿Hay alguien, en Europa o en cualquier otra parte del mundo, que no quiera defender a sus seres queridos de una posible amenaza? ¿Que no desee alejar la sombra terrible de la violencia de su vida y la de los suyos? ¿Que no sueñe con un futuro en el que sus hijos e hijas, los de sus amigos y vecinas puedan vivir en paz, desarrollarse como personas, tener trabajos dignos, habitar un planeta habitable, tener un techo sobre sus cabezas, disfrutar de la cultura o de las relaciones sociales enriquecedoras y constructivas y vivir vidas libres de todo tipo de violencias? La sociedad necesita la seguridad que da una sanidad y educación públicas de calidad para todas las personas, la juventud necesita una casa donde vivir, nuestros mayores no quieren ver peligrar su pensión y, sobre todo, no queremos que nuestros hijos y nietos vivan el horror de la guerra.
¿En qué medida exactamente contribuye a ese futuro en paz el aumento desenfrenado del gasto militar que se proponen aprobar los gobiernos europeos sin debate ciudadano, sin transparencia ni detalle y con urgencia? ¿Qué parte de esos miles de millones va destinada a mejorar la educación, la sanidad, la terrible situación de la vivienda, la precariedad en la cultura, la armonía medioambiental o la solidaridad internacional? ¿No sería necesario invertir en mayores esfuerzos políticos y diplomáticos que ante las amenazas de agresión busquen caminos de diálogo todavía no explorados?
¿Es estúpido, simplista o naif desear esto, defender la paz y la justicia social? ¿Es quizá más inteligente, elaborado y maduro creer que los vientos de guerra, el lenguaje belicista y la apuesta por las armas traerán un futuro mejor?
No, no nos resignamos a la guerra. El rearme de Europa no traerá la paz, no contribuirá a la distensión, sino que nos acercará aún más a la guerra. Los contextos militaristas suelen ir acompañados, además, de retrocesos en derechos, libertades y políticas sociales, originan miedo y alarma social, escenario idóneo para normalizar mecanismos de represión y de autoritarismo, como ya se está empezando a ver.
Nos preocupa que esta estrategia lleve a una larga guerra con Rusia, que sabemos que no es para defender el Derecho Internacional Humanitario, la libertad, los derechos humanos o para proteger a los más débiles. De ser así, la actitud frente a Netanyahu sería la misma que frente a Putin. Esta Europa que calla o, peor aún, apoya a Israel en su genocidio en Gaza y Cisjordarnia e incluso persigue a quienes lo denuncian, necesita redefinir claramente cuáles son esos valores comunes cuya defensa se plantea como justificación para el rearme.
La ciudadanía de nuestro país ha demostrado sobradamente en el pasado su compromiso con la paz y con las políticas antibelicistas. Forman parte de nuestra memoria colectiva reciente las multitudinarias manifestaciones en contra de la guerra de Irak impulsada de manera ilegal por el Gobierno de José María Aznar, el movimiento de rechazo a la permanencia de nuestro país en la OTAN que llegó a movilizar más del 43% del voto emitido en aquel lejano referéndum, o el movimiento de lucha contra el servicio militar obligatorio hasta su eliminación en el año 2001.
El aumento del gasto militar europeo -hasta 800.000 millones de euros en cuatro años- anunciado por la presidenta de la Comisión Ursula von der Leyen, se va a realizar a través de un mecanismo de excepcionalidad que evitará el debate en los parlamentos y, en general, la información clara y detallada a la ciudadanía europea.
No podemos ni queremos aceptar que el dinero de nuestros hospitales públicos, nuestras escuelas y nuestras Universidades públicas, nuestro sistema de atención a la dependencia, nuestras políticas de protección y de cobertura social para los momentos de dificultad, de lucha contra el cambio climático, la violencia machista, el racismo o de protección frente a emergencias, de cooperación, vaya a ser destinado a comprar tanques, fusiles, cazas y misiles para la guerra, porque así lo hayan decidido las élites belicistas que gobiernan actualmente Europa y los EEUU.
La verdadera seguridad que necesitamos es la seguridad vital que nos aportan con su sola existencia nuestras pensiones públicas, nuestros médicos y médicas de atención primaria, nuestros tratamientos gratuitos en hospitales públicos contra cualquier dolencia o enfermedad que nos afecte, nuestra formación garantizada en escuelas y Universidades públicas que nos dotan de igualdad, nuestro sistema de becas, nuestras prestaciones por desempleo en caso de necesidad, el Ingreso Mínimo Vital, nuestros bomberos y bomberas apagando incendios en nuestros montes o rescatando gente en nuestros pueblos y ciudades cuando se desata una emergencia, o el desarrollo y puesta en práctica de políticas públicas feministas que avancen en la defensa y protección de los derechos de las mujeres y en la lucha por la erradicación de las violencias machistas.
Los climas bélicos se diseñan en cómodos despachos, pero son los pueblos quienes pagan las consecuencias. Por ello, este momento es de extrema importancia para disipar la tensión creciente y defender un modelo de paz, de bienestar social y de ampliación de derechos para todos. El momento presente requiere de responsabilidad, políticas audaces, altura de miras y cultura de paz.
No nos resignamos a la guerra, porque no queremos la paz de los cementerios, porque la historia nos demuestra que el único camino realista para conseguir la paz no es militar, sino político. Pónganse manos a la obra y trabajen por la paz, se lo exigimos.
El pasado viernes 21 de marzo tuvimos el honor de compartir espacio con la Asociación Kala, una organización que, desde 2005, trabaja para dar respuesta a una realidad presente en las calles de Córdoba: la falta de recursos para los jóvenes migrantes que, al cumplir la mayoría de edad, deben salir de los centros de menores y se ven abocados a vivir en la calle. Esta situación no solo limita sus oportunidades de desarrollo digno, sino que supone una grave vulneración de sus derechos humanos.
La Asociación Kala cuenta con un piso de acogida en la ciudad, donde estos jóvenes pueden vivir sin un límite temporal establecido mientras se forman, encuentran su primer empleo y adquieren las herramientas necesarias para independizarse con seguridad. Una vez alcanzada esta autonomía, dejan su lugar a otros jóvenes que necesitan el mismo apoyo.
Por nuestra parte, tuvimos la oportunidad de presentar el cortometraje Piragua, Inmigración y Racismo, que ofrece a los asistentes el testimonio de un grupo de jóvenes senegaleses que debaten y expresan sus opiniones sobre la migración.
Fue un encuentro muy enriquecedor que fomentó la colaboración entre entidades, el conocimiento de diferentes realidades y la necesidad de generar espacios de diálogo para combatir la desigualdad sistémica que sufren las personas migrantes. Estas desigualdades se manifiestan en múltiples ámbitos, desde la vulneración de derechos humanos hasta la discriminación y el racismo estructural.
Queremos agradecer a Núria Font y a la concejalía de cooperación por hacer posible estos actos y por permitirnos seguir trabajando por sociedades más justas y comprometidas con los derechos de las personas.
El documental Sunu Gaal (Nuestro cayuco) se presentó por primera vez en el Centro Cultural M. Victoria Atencia de Málaga el pasado 14 de marzo. Ha sido dirigido por Josep T. París Castro, producido por Karavan Films y con la participación de Acció Solidària i Logística. Ha formado parte de la sección oficial de género documental en la 28ª edición del Festival de Cine de Málaga.
Sunu Gaal (Nuestro cayuco) sigue las vidas de varios jóvenes de Senegal a través de la mirada de Mariatou, una joven de 18 años que lucha por viajar a Europa; Árfa, un adolescente pescador; y Aliou, que apuesta en línea para financiar su viaje. El documental nos muestra una juventud consciente del racismo en Europa, del nuevo colonialismo que saquea los recursos de su país y del hambre de feminismo de una generación de chicas que reclama más libertad. Conoceremos a jóvenes decididos, preparados y con un objetivo claro: viajar a otros países, aun sabiendo que quizá nunca lo lograrán.
Todavía le queda un largo recorrido por distintos festivales y eventos. Seguiremos informando y esperamos poder presentarlo muy pronto en nuestros municipios, continuando con nuestro proyecto Relats Migrants.
Os informamos de que, debido a la previsión de lluvia 🌧 para el domingo 23 de marzo, aplazamos la caminata a Montserrat para garantizar una salida segura y agradable para todos.
🎯 ¡La nueva fecha es el domingo 30 de marzo!
Por motivos de organización, será necesario volver a inscribirse, aunque ya lo hayáis hecho anteriormente. Podéis hacerlo a través de este formulario:
👉 https://forms.gle/XDiLxE9EoCVAiyu7A
📍 Punto de encuentro: a las 9:00 h en el aparcamiento de Can Maçana (Montserrat)
🥪 Llevad desayuno, agua, ropa y calzado cómodo.
📸 Y, sobre todo, muchas ganas de caminar, reír y disfrutar de la naturaleza.
¡Gracias por vuestra comprensión y hasta pronto! 💚
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