Entrevista a Joan Carles Mompel, voluntario de Acció Solidària i Logística desde su fundación

Entrevista a Joan Carles Mompel, voluntario de Acció Solidària i Logística desde su fundación

FUNDACIÓN DE LA ONG

Tu viviste muy de cerca el nacimiento de esta ONG. ¿Como surgió la idea de fundar una ONG desde el cuerpo de bomberos?

Como no podía ser de otro modo, la idea fue de Agustí (presidente de ASL), quien siempre ha sido un culo inquieto. Cuando volvió de la crisis en Ruanda, nos propuso a varios bomberos, que a la vez somos amigos, de formar un grupo como ONG para dar respuesta a tanta necesidad que hay en el tercer y cuarto mundo. Corría el año 1999. Éramos cuatro gatos, pero con mucha ilusión.

En estos últimos años ha realizado tanto proyectos de emergencia como de cooperación al desarrollo. ¿Cuál de todas las intervenciones ha sido la más satisfactoria para ti?

La que recuerdo con más cariño fue la que hice a los bomberos de San Pedro Sula (Honduras) en 2002. Estuve unos diez días dando formación en rescate urbano y vadeo de ríos además de excarcelación en vehículos accidentados. Era tanta el trabajo que a menudo me olvidaba de comer. Volví a casa con unos cuantos kilos de menos, he, he, he.

De hecho, y creo que mis compañeros estarán de acuerdo, las diversas intervenciones en Honduras han estado llenas satisfactoriamente. Hemos hecho de todo: Construcción de dispensarios médicos con salas para partos, mejora de aulas y bibliotecas, envío de máquinas para mejorar el trabajo de las personas, instalaciones por los bomberos hondureños, etc.

Y la más difícil?

Sin duda, la emergencia y posteriores trabajos de desarrollo en Nepal después de los terremotos de 2015.

Desde entonces y hasta ahora seguimos trabajando en la zona.

Qué crees que diferencia ASL del resto de ONGs?

ASL es una organización pequeña, donde todos se conocen. Somos amigos, compañeros y voluntarios, todo a la vez. El grado de implicación de sus miembros es alto ya menudo familiar. Toda ayuda de cualquier compañero o compañera es siempre bienvenida.

NEPAL

Como coordinador del proyecto de Nepal, que nos puedes decir de aquel país y de sus necesidades tras el terremoto de 2015?

Nepal antes de los terremotos ya era un país pobre. Sin embargo, lleno de encanto y que no deja indiferente al viajero. Su cultura, los paisajes, la gente … sencillamente maravilloso.

Después de los dos terremotos consecutivos en abril y en mayo, donde se cifra en casi 10.000 personas muertas y decenas de miles de heridos, además de la pérdida de grandes cantidades de edificios catalogados por la UNESCO, era evidente que sus necesidades al tratarse de un país de los considerados pobres, se habían multiplicado exponencialmente.

Mucha gente lo había perdido todo: casa, familia, utensilios. Había que proveerlos de cobijo, comida y ropa.

Nuestros voluntarios que se desplazaron a la zona en la ayuda a la emergencia, se dedicaron a construir refugios temporales con chapa metálica, bambú y lonas, demoliciones controlada de edificios en mal estado, repartimiento de alimentos , etc.

Posteriormente había que ayudar a la reconstrucción y ASL envió equipos de voluntarios en el 2016 y 2.017.

Hospital ortopèdic Khagendra, Nepal 2018

Creo que este proyecto en el hospital ortopédico es necesario y confío en que los usuarios de este centro sepan valorar los esfuerzos que ASL está dedicando y mantengan una continuidad sobre lo que se les ha explicado y enseñado

¿Como valoras la última intervención realizada en Nepal en el hospital ortopédico Khagendra?

En el hospital ortopédico “Khagendra” venimos colaborando desde el 2016. Al principio ayudando a rehacer algunas instalaciones básicas como el abastecimiento de agua caliente a través de placas térmicas dañadas por los terremotos, así como mejora de aseos y espacios comunes.

A través de estas primeras intervenciones, vimos la precariedad en la que vivían los usuarios de este centro: deficiente asistencia higiénico-sanitaria, alimentación incorrecta, instalaciones en mal estado. Teniendo en cuenta que hablamos de personas con tetraplejia, paraplejia, amputaciones, parálisis cerebral, etc. Había una rápida actuación.

Empezamos a proveerles de material sanitario y pañales para paliar las necesidades más básicas.

Finalmente, decidimos hacer una actuación más contundente y por eso diseñamos un proyecto ambicioso que pretende, por un lado, mejorar la asistencia sanitaria e higiénica y, por otra, potenciar la vertiente socio-cultural y de capacitación de los usuarios. Con estos objetivos enviamos dos enfermeras y una educadora social, para trabajar los diferentes campos previstos.

Creo que este proyecto en el hospital ortopédico es necesario y confío en que los usuarios de este centro sepan valorar los esfuerzos que ASL está dedicando y mantengan una continuidad sobre lo que se les ha explicado y enseñado.

¿Cuáles son las perspectivas de futuro para con este proyecto? ¿Continuará trabajando en el país? ¿De qué manera?

En principio tenemos prevista una segunda fase hacia la primavera del próximo año, que sería la continuidad del trabajo ya desarrollado, así como la consolidación de técnicas higiénico-sanitarias y socio-educativas ya implantadas. Para ello, contamos con personal nepalí contratado y ajeno en el hospital, que nos informa periódicamente de si se aplican las técnicas y maniobras descritas por nuestras voluntarias y si el personal sanitario del centro y los propios usuarios hacen un uso correcto de los materiales allí depositados.

ASL

¿Què te ha aportado la experiencia de colaborar en ASL a nivel personal? ¿Y professional?

Para mí es muy gratificante participar en las actividades que ASL tiene en marcha. Cuando haces de voluntario desplazado en algún proyecto y ves que lo que haces, poco o mucho, repercute directamente en personas vulnerables que lo están pasando mal y ves sus sonrisas hacia ti, te llena de alegría.

Sin embargo, cuando me toca ayudar a los compañeros y compañeras a cargar cajas por algún envío o debo participar un domingo por la mañana en alguna feria solidaria, procuro disfrutar de lo que hago y de la compañía de las personas que me rodean.

En el profesional, estas actividades me han ayudado a ver las cosas con más amplitud de miras, a ser más tolerante y empático hacia las personas que tienes cerca.

A veces, la suma de pequeñas organizaciones hacia un mismo objetivo nos hace adquirir una capacidad de respuesta inimaginable

¿Crees que la respuesta de ONGs pequeñas en emergencias puede ser efectiva, a pesar de las posibles limitaciones que puedan tener? ¿Y en cooperación al desarrollo?

Desgraciadamente el mundo está necesitado de ayuda, sobre todo en los países más vulnerables y en vías de desarrollo. Hay emergencias a las que las grandes ONG no llegan a dar respuesta, o no del todo, o emergencias pequeñas que pueden pasar desapercibidas. A veces, la suma de pequeñas organizaciones hacia un mismo objetivo nos hace adquirir una capacidad de respuesta inimaginable. Lo mismo sucede en temas de cooperación al desarrollo, donde las pequeñas ONG pueden focalizar mejor parcelas de actuación en lugares concretos y en la escalera que por sí misma pueda alcanzar.

Cal recordar que la sinèrgia de peCabe recordar que la sinergia de pequeñas organizaciones suele dar muy buenos resultados.tites organitzacions acostuma a donar molt bons resultats.

Formación y envio de material sanitario al Hospital Ortopédico Kagendra de Katmandú (Nepal)

Formación y envio de material sanitario al Hospital Ortopédico Kagendra de Katmandú (Nepal)

El pasado mes de Noviembre, tres voluntarias de ASL viajaron al Nepal para realizar unas formaciones en materia de curas y ocupación con las enfermeras y usuarios del hospital ortopédico de Katmandu 

El pasado mes de Noviembre, tres voluntarias de Acción Solidaria y Logística viajaron a Nepal para trabajar en el hospital ortopédico Kagendra de Katmandú, donde ASL interviene desde el año 2017.

El objetivo del viaje ha sido el de seguir dotando de formación, así como de material y recursos, el personal y pacientes del centro. Las tres voluntarias, con formación en enfermería y trabajo social, han realizado diferentes sesiones formativas en
materia de cuidados, sanidad y empleo, tanto con las enfermeras del centro como con los pacientes.

Durante el último viaje solidario en Nepal, organizado en abril del 2018, ASL detectó que el personal que trabajaba en el hospital no tenía la formación óptima para atender correctamente a los y las pacientes del centro.

Sin embargo, a pesar de que muchos de los usuarios del hospital tenían capacidades e interés para realizar actividades de ocio y de autoempleo, estos no contaban con ningún tipo de programa ocupacional.

Es por ello que la última intervención de ASL al terreno se ha basado en dos ramas de actuación: Formación y mejoras en materia sanitaria y de enfermería y potenciación de la parte socioeducativa y ocupacional en el centro.

En este viaje, además, las voluntarias enviaron material sanitario y ortopédico en el hospital. Gran parte del material se ha basado en donaciones, así como en la recogida de medicamentos que se hizo el pasado 30 de marzo con el alumnado de la escuela Nazaret a diferentes farmacias de Esplugues.

Aprovechando el viaje, las voluntarias también se desplazaron a la residencia de invidentes Akka, el edificio de la que fue reconstruido por ASL después del terremoto de 2015. 

ASL colabora en Nepal desde los terremotos de 2015, cuando la ONG viajó al terreno para ayudar en la reconstrucción y apuntalamiento de edificios, construcción y ayuda humanitaria de primera necesidad.

La intervención de ASL en Nepal se realiza en cooperación con la Fundació Petit Món, que trabaja en el terreno para favorecer la calidad de vida de los colectivos más vulnerables. 

A raíz de las diferentes estancias del personal de ASL en Nepal, la ONG ha podido conocer de cerca la realidad del Hospital Ortopédico Kagendra de Katmandu. En este centro, hay un módulo destinado a la población discapacitada sin recursos, donde actualmente viven 73 personas en situación precaria, carentes de una atención higiénica y sanitaria óptima, una alimentación adecuada y una infraestructura adaptada a sus necesidades.

Esta acción ha sido posible gracias a los y las donantes particulares, en la Farmacia Selva de Ripollet, en el Ayuntamiento de San Justo y en la UPF Solidaria.